Guía de uso
Todo lo que hace la app, en cristiano. Si algo no se entiende, escríbenos y lo arreglamos: que no se entienda es culpa nuestra, no tuya.
Coge las publicaciones que ya te funcionan y las pone delante de más gente de tu zona.
Instagram enseña cada publicación que subes a un grupo pequeño de tus seguidores. Si esa gente reacciona, se la enseña a más. Si no, se acabó.
Por eso puedes tener 3.000 seguidores y que te vean 900. Y por eso publicar más no lo arregla: el problema no es cuánto publicas, es que lo bueno se apaga en dos días.
Miramos tus publicaciones y detectamos cuáles han funcionado de verdad — comparadas con tu propia media, no con la de nadie más. A las buenas les ponemos dinero detrás para que lleguen a gente de tu zona que todavía no te sigue.
Tú solo confirmas. No tienes que entrar en Facebook, ni entender de anuncios, ni mirar métricas.
No creamos tu contenido: las fotos y los vídeos los subes tú. Y no prometemos un número de clientes. Depende de tu sector, de lo que publiques, de cuánto inviertas y de las reglas de Meta. Cualquiera que te prometa una cifra exacta te está engañando.
Dos minutos, y el plan gratuito no pide tarjeta.
De empresa o de creador. Si es personal, se cambia en dos minutos desde los ajustes de Instagram y es gratis. Sin eso no podemos leer tus números.
Con el botón de Facebook. En el plan gratuito solo pedimos permiso de lectura: ver tus publicaciones y tus estadísticas. Nada de publicar por ti ni de gastar dinero.
En unos segundos tienes tus números, tu mejor día y hora, y tu primera recomendación explicada.
Ahí sí hace falta conectar tu cuenta publicitaria de Meta, porque es donde se cobran los anuncios. Esa cuenta es tuya y la tarjeta es tuya: nosotros solo decidimos en qué se gasta.
Lo que ves y para qué sirve.
Seguidores, alcance e interacción. Alcance es a cuántas personas distintas has llegado. Interacción es cuántas de esas han hecho algo: dar me gusta, comentar o guardar. Es la que de verdad importa: mil personas que pasan de largo valen menos que cien que reaccionan.
Tu mejor día y hora, calculado con tus propias publicaciones. No es un consejo genérico de internet: es cuándo tu gente responde mejor. Suele ser el dato que más sorprende.
Debajo, ideas de contenido concretas y grabables con el móvil, cada una con su guion y el porqué. En Premium hay una para cada día de la semana; la de hoy sale marcada.
Aquí te decimos qué hacer y por qué, con tus datos delante:
También te decimos cuáles no promocionar, que ahorra más dinero que lo primero. Tú aceptas o rechazas. Nada se lanza sin que lo confirmes.
Quién te sigue de verdad: edad, género y de dónde son. Sirve para saber a quién le estás hablando… y a quién deberías.
Las que están en marcha, cuánto llevan gastado y qué están consiguiendo. Empezamos con poco, subimos lo que funciona y paramos lo que no rinde.
Un resumen de cómo ha ido tu semana, escrito para que se entienda. Puedes compartirlo por WhatsApp con un enlace: enseña tus resultados, nunca lo que inviertes ni tus campañas. Caduca solo y lo puedes retirar cuando quieras.
Lo que más miedo da de la publicidad no es el precio: es que se dispare. Por eso el límite lo pones tú, y es de verdad.
Te avisamos al llegar al 75 %, al 90 % y al 100 % de tu tope. Y si lo prefieres, paramos tus campañas solas al alcanzarlo — eso lo activas tú, no viene puesto.
El tope se reinicia cada mes. Lo puedes cambiar cuando quieras.
Son dos cosas distintas y conviene no mezclarlas.
Plan gratuito: 0 € para siempre, sin tarjeta.
Premium: 1 € el primer mes y después 69 € al mes con el IVA incluido. Lo
que ves es lo que pagas. Sin permanencia.
Los pagas directamente a Meta con tu tarjeta, desde tu propia cuenta publicitaria. Ese dinero no pasa por nosotros en ningún momento.
Cuánto inviertes lo decides tú. Se puede empezar con 1 € al día.
Si algún mes inviertes más de 300 € en anuncios, cobramos un 5 % de lo que pases de esa cifra. Los primeros 300 € de cada mes están siempre exentos.
Tienes tus facturas en la app, en Suscripción. Para darte de baja, desde ahí mismo: no hay que llamar ni escribir a nadie. El servicio sigue activo hasta el final del mes que ya pagaste, y tus campañas se detienen.
Depende de tu sector y de cuánto inviertas, y por eso no te vamos a dar un número. Lo que sí notarás desde la primera semana es más alcance y más gente nueva viéndote. Que eso se convierta en clientes depende también de tu contenido y de tu negocio.
No. Tú publicas lo que quieras, cuando quieras. Nosotros solo ponemos dinero detrás de lo que ya has publicado, y siempre con tu confirmación.
No. Los permisos que pedimos son de lectura de publicaciones y estadísticas. No tenemos acceso a tus mensajes, ni a tus contraseñas, ni podemos escribir en tu nombre.
Te vas cuando quieras, desde la app. No hay permanencia ni penalización. Si estás en el mes de 1 € y cancelas antes de que acabe, no se te cobra nada más.
Puedes pedirnos que los borremos y lo hacemos. Escríbenos a hola@svprojectstudio.com. Tienes todos los detalles en la política de privacidad.
Hay que pasarla a profesional (de empresa o de creador). Se hace desde los ajustes de Instagram, tarda dos minutos y es gratis. Sin eso Instagram no nos deja leer tus estadísticas — ni a nosotros ni a nadie.
Sí. Desde el navegador del móvil, en el menú de compartir, elige «Añadir a la pantalla de inicio». Se abre como una app normal.
Que te garantizamos X clientes. Gestionamos tus campañas de forma profesional, pero el resultado depende de tu sector, tu contenido, tu presupuesto y de las políticas de Meta. Lo que sí te garantizamos: el tope lo pones tú y te vas cuando quieras.